Perdón por el retraso, pero finalmente encuentro un hueco para el post de mi paso por el maratón de Barcelona.
El hecho de correr un maratón, para mi tenía parte de reto por la distancia pero huía de esa excesiva trascendencia que se le da a la distancia por la historia que tiene detrás. Después de haber corrido, y lo que he sentido allí dentro mi punto de vista es algo diferente. Es una prueba de paciencia, de tremenda dureza (sobretodo muscularmente) y sobretodo durante una gran parte de la carrera te amenaza el sentimiento de venirte abajo sin término medio. Si consigues aguantar, la satisfacción y felicidad es absoluta. Porque el riesgo de pasar de correr a un buen ritmo a un ritmo muchísimo más bajo está muy presente durante gran parte de la prueba.
La previa de la prueba fue espectacular. Para empezar al llegar a la linea de salida, situada en Plaza España, me encontré con mis padres y mi hermano para charlar junto a mi mujer MCarmen y mis amigos Toni y Amaya durante un rato antes de la prueba. Al entrar en la zona de calentamiento ya sentí algo especial, al ver al fondo a esa marea humana de 9000 personas dispuestas al reto. Entre otros en aquella zona saludos y conversaciones con
Marcel Zamora,
Roger Roca, Marcos Cepeda, Nacho Cáceres, Lino Barruncho... Las ganas de correr, si es que no las tienes, te vienen de golpe.
El momento de la salida, coincidió con el final de la canción "Barcelona" de F.Mercury y M.Caballè, que hicieron famosa para siempre en los mágicos JJOO de 1992 en Barcelona.
Al salir, tras un par de Km. de dudas entre el ritmo adecuado, me junté con
Marcos Cepeda, y gracias a Dios que así sucedió. Quiero hacer un pequeño paréntesis para hablar de este gran atleta. Un hombre de tremenda calidad, con menos de 8´20´´ en 3000 obstáculos semifinalista olímpico en Sidney 2000, semifinalista en el mundial de Sevilla´99 también en 300o obstáculos. Un hombre que ha pasado por una leucemia, con un tratamiento de quimioterapia duro. Y ahí está. Disfrutando del atletismo, y compitiendo a un nivel extraordinario. Para mi fantástico conocerle, y compartir carreras con él, un placer y un lujo.

Junto fuimos durante 26km. Colaborando, y corriendo codo con codo. Al principio los primeros 10km a un ritmo francamente cómodo, que me hacía pensar que pasado el ecuador de la prueba podría empezar a correr de verdad. Al pasar por la
media maratón en 1h12´ ya pensé que aunque era un timo cómodo, no era tan cómodo como para pensar en cambiar el ritmo muy bruscamente, y finalmente en el
km 26 tuve que aflojar mi ritmo, ya no pensando en cambiar, ni en aguantar si no en no venirme abajo del todo. Problemas musculares en mi gemelo derecho, dbido al impacto constante con el asfalto durante tantos km.
Desde el km 26 hasta el final totalmente en solitario, fue un goteo de km que fueron cayendo lentamente. A un ritmo ya más lento y siempre con la sombra de venirme abajo en cualquier momento sin término medio, de forma absoluta. Concentrado en correr a ese ritmo, al que podía sin pensar en nada más. Los parciales por km desparecen. Solo pensaba en seguir a un ritmo decente, paso a paso. Primero por el Fòrum, después por la Vila olímpica, después por el Arco del triunfo, después por Plaza Catalunya. Por las Ramblas, por el Paralelo y finalmente por la calle Sepúlveda. Allí al fondo ya empecé a intuir la meta y entonces si, ese sentimiento de desfallecer perdió fuerza y vi que casi lo tenía. No tenía ni idea de que marca iba ha hacer ni me importaba. Estaba tremendamente feliz por llegar, por el ritmo llevado, por mi esfuerzo.

En el
Km.42 sentí algo increíble, y entre un griterío importante la voz fuerte de mi padre dándome ánimos. Al llegar a la recta de meta afronté esos metros saboreándolos con tiempo, porque como he dicho en otras ocasiones el puesto, el tiempo, el rendimiento ya no es lo más importante para mi. Lo es el disfrutar de las pruebas que me gustan, del esfuerzo que invierto en ellas, del proceso de preparación que me lleva a ellas, de la gente que está a mi lado. Y no quería dejar ninguna marca ahí ni me importaba. Quería saborear ese momento de tremenda felicidad, de solitud en la recta de meta, rodeado de tanta gente, de los mios y de los que no conozco pero que también animaban, tras 2 horas y media de luchar duro. Mi sensación de absoluta felicidad.

Una vez cruzada la meta, varios momentos especiales, no por orden cronológico:
- El abrazo con mi mujer
MCarmen. Soy demasiado torpe con las palabras y la expresión par reflejar lo sentido.
- El reencuentro con
mi familia. Ellos han estado conmigo desde siempre, desde mis primeros pasos en el deporte. Y aunque saben que no soy trascendente con lo que rodea al deporte, si vivimos una matinal de felicidad para nosotros.
- Mis amigos
Toni y Amaya. Ambos consiguieron el reto de acabar el maratón. 3h15´y 4h08´. 2 personas que en 2 años han conseguido retos personales muy destacables. 2 grandes amigos.
- Abrazo con
Marcos Cepeda. Destinados a compartir carrera al inicio, por la similitud de nivel, que no de calidad donde él es tremendamente superior a mi. Pese a que solo nos separó un minuto en meta,
2h31´él 2h32´yo, del km.26 hasta el final fuimos cada uno a su rito en solitario. Abrazo muy sentido al final. Con esa complicidad que se da en los deportes de fondo. Batallas mucho tiempo con alguien, y al final sientes admiración, respeto y complicidad con él. No me sabe mal que me gane alguien como él, y casi me alegro que lo haga. Así lo siento.
- Los ánimos de mis compañeros de equipo
C.N.Prat Triatló, muchos repartidos por todo el recorrido. gracias a todos y cada uno de ellos.
- Reecuentro con mis amigos de
Triatló Gavà. Hendrick, Roberto, Sara, Sonia,... Emili que por primera vez en mucho tiempo no pudo acabar. todos y cada uno de ellos.
- Y todos aquellos que me conocéis, me seguiís por este blog, y me habéis enviado mensajes, ánimos, habéis seguido la carrera. Muchas gracias a todos.
Felicitar a la organización, en primer lugar por todas las facilidades que me ofreció en todo momento. Por la fantástica maratón que han conseguido para la ciudad. Recorrido precioso por sitios emblemáticos de la ciudad. Mucho publico en el transcurso de toda la prueba. Para aquellos que buscan hacer un buen registro, favorable, al ser prácticamente llano. A veces se busca fuera lo que ya existe en casa. Se busca una maratón en alguna otra ciudad del mundo, pero de verdad, potenciemos entre todos nuestra maratón, porque entre todos la tenemos que hacer aún más grande.