lunes 28 de enero de 2008

CORRIA EL AÑO... (IV)



GREG BENNETT (II)

Corría el año... 2002, en la copa del mundo de Niza (Francia) y en medio de la agonía que supone siempre los primeros km de la bici de una copa del mundo, en el transcurso de unos minutos se sucedieron ante mis ojos un par de imágenes impactantes.

La situación de la carrera era la siguiente: 15-20 hombres en el grupo delantero, 7 u 8 triatletas desperdigados por el medio, un grupo de 30 a la caza y algunos desperdigados por detrás. Total: la guerra. Yo iba entre esos desperdigados situados entre el primer y segundo grupo, cuando en el repecho duro de 1km que aquel año metieron en cada una de las 7 vueltas, me dio caza el grupo en el que a duras penas me pude meter.

A la cabeza de este iban 3 triatletas con una bici demoledora. Olivier Marceau, Gerg Bennett y Mathew Reed. Ahí es nada. En cuanto me pude meter en ese grupo,supe que con semejante ritmo y determinación era muy difícil que no llegásemos a cazar delante. A rueda de ellos, iba Paul Amey subiendo el repecho a una frecuencia que debía rondar las 100rpm... exagerado.

Tras coronar el repecho venía una bajada sinuosa y peligrosa. Bajando muy rápido de repente en una curva vi a 2 triatletas en el suelo, que habían sufrido una caída de esas que te ponen los pelos de punta. La persecución duró una vuelta y media, y al llegar al grupo delantero, el infierno se atenuó.

Al volver a bajar por esas curvas en la siguiente vuelta vi que la ambulancia atendía a Bennett que había caído y a Frederic Van Lierde se lo llevaban con collarín en la ambulancia. Esta vez si definitivamente Bennett estaba fuera de carrera.

Aquella carrera la ganó Miles Stewart, por delante de Polikarpenko, con Belaubre 7º ya apuntando al crack que hoy en día es. Yo acabé desfondado en el puesto 50 y tantos, en medio de un bajón físico terrible que tuve al final de esa temporada, y que me hizo renunciar al mundial de 2002 de Cancún que ganó Iván Raña. Pero lo que me lleva a este capítulo no es el resultado, sino algo que ocurrió después de la carrera.

Ya en el hotel, me crucé con Bennett cuando íbamos a la cena que ofrecía la organización. Iba de la mano de la que entonces era su novia y ahora es su mujer , Laura Bennett. Nos paramos a charlar y comentamos el tema de la caída y la bajada peligrosa. Y en medio de lo típico que se comenta siempre: qué rápido íbamos, ya los teníamos, ... él mismo me preguntó por la situación de Frederic Van Lierde, lo cual dice bastante en su favor (por suerte no pasó de un susto y salió sin grandes daños de aquella caída.Después he tenido la oportunidad de entablar amistad con él: un tipo que merece mucho la pena) Su conclusión fue a siguiente: "Realmente estoy Feliz. No he podido acabar, pero no me he roto nada. Estoy feliz".




Creo firmemente tras todos estos años en el triatlón que los anglosajones (australianos, ingleses,... americanos, neozelandeses también) tienen una gran ventaja sobre nosotros. y es el cómo se toman todo esto. No es que estén como jugando pero casi. La trascendencia que le dan a las cosas es poca, pero la capacidad para competir al máximo con constancia y regularidad es muy alta. Que un hombre como Bennett salga de esa situación, feliz por no haberse roto nada, es señal de actitud favorable para esto. Es decir "No cojo lo malo (no he acabado, tanto entreno para nada,...). Cojo la parte positiva de esto, me la creo y soy feliz. Y ya vendrá otra."

Los momentos malos que tienen en las carreras no les afectan o les influyen mínimamente para las siguientes carreras. Su confianza se mantiene intacta. Las condiciones externas: lluvia, viento, circuitos peligrosos, agua fría,... no les afectan como a nosotros. Hacen viajes larguísimos, se tiran días y días sin entrenar y no les afecta para competir al máximo. Son capaces de estar tremendamente relajados antes de las carreras, lo que les hace desgastarse mínimamente, y cinco minutos antes de la carrera, enchufarse y dar el 100% sean las condiciones que sean. Bajo mi humilde punto de vista eso les hace mejores.

Bennett este año ha renunciado a la Copa del mundo de Pekín, que era para los australianos una especie de trials para los JJOO, por correr el circuito Lifetime Fitness de EEUU (New York, Chicago, Los Ángeles y Dallas) en el cual ha ganado el premio más grande que jamás se ha dado en toda la historia del triatlón.
No sólo eso, sino que ha declarado que él se centrará en que su mujer tenga todo lo necesario para llegar en las mejores condiciones a los JJOO de Pekín (ella ya está clasificada por USA), si Australia no le selecciona. Y eso lo dice alguien con opciones reales de ganar allí. Me parece fantástico la verdad!

Para mi una de las claves del gran rendimiento que él tiene, y algunos otros triatletas con un perfil parecido, es que hacen lo que les apetece, lo que les llena. Combinan pruebas ITU, sin drafting, Half Ironman,...Compiten durante todo el año. Pasan bastante de prestigios, Federaciones, oficialidades y demás. Si algo les apetece lo hacen.

Y eso no quiere decir que no hagan las cosas con planificación y bien hechas. Otro ejemplo digno de mención, Reinaldo Colucci. Pero eso vendrá en otro capítulo...


Hasta la próxima!

martes 22 de enero de 2008

MEDIA MARATÓN DE TERRASSA: GOOD JOB.

Satisfecho. Esa es la palabra que mejor define mi opinión sobre esta carrera de preparación.

Puntualmente a las 10h00 de la mañana se dio la salida de esta prestigiosa media maratón. Con un calentamiento muy pobre como viene siendo habitual últimamente (debo mejorar esto...), salí con la determinación de hacer una buena carrera. Sin más.

Enseguida, se destacaron los 3 atletas africanos presentes, Nacho Cáceres (2h12´en maratón), José Carlos Hernández (Lanzarote), Driss Lakhouaja (marroquí afincado en catalunya) y Enrique Luque.

Por detrás formamos un grupo Benito Ojeda, José Granadero (ha sido padre recientemente, Enhorabuena!), Jordi Escoriza, José Espinar, Andrés Acuña y Yo.

El ritmo era alto, la verdad. Las sensaciones aunque no excelentes si lo suficientemente buenas como para mantenerme ahí. Poco a poco fueron cayendo algunos componentes del grupo, hasta quedarnos en el Km.17 Benito Ojeda, J.Granadero, Escoriza y Yo. A falta de 2km cedimos Escoriza y yo.
En mi caso iba justito, pero posiblemente con un poco más de actitud hubiese llegado hasta el sprint con ellos. Eso si, en ese punto nada que hacer contra estos atletas de calidad. Y es que soy un triatleta infiltrado entre ellos...

De todas formas, tampoco es mi guerra. Sólo es una carrera de preparación y codearme con atletas de este nivel me hace estar muy satisfecho.

Finalmente, entramos escalonados en 30´´ los componentes de este segundo grupo. El crono, francamente bueno porque no es un recorrido llano para nada: 1h09´55´´. Puesto 10º.

Por delante el ganador fue el atleta de Lanzarote Jose Carlos Hernandez, con 1h04´21´´ estableciendo un nuevo récord de la prueba. Podéis ver las clasificaciones en la web www.mitjaterrassa.com

Destacar también la participación de algunos triatletas como Jordi Calduch, que vuelve a estar ahi, marcando un crono de 1h12´, Manel Casoni, Julio Cervantes,...

Hacer mención especial también a mi mujer MCarmen, que completó la carrera paralela que hubo de 5km, con clase y solvencia. Como siempre. Me hizo mucha ilusión escuchar sus ánimos, al cruzarnos corriendo.

También estuvieron presentes mis padres y mi hermano Miguel, dándome esos ánimos por todo el recorrido. Me hace feliz poder compartir estas carreras con los que quiero.

Ahora toca meter un buen bloque de entreno, de cara a la maratón de barcelona (2 de marzo), aunque ya estoy también trabajando fuerte la bici. De hecho el día antes de la media maratón (por la tarde) hice 110km. Pero sinceramente , pese a no estar fresco del todo, tampoco noté un cansancio excesivo. Creo que voy recuperando bien y eso es sin duda buena señal.

Hasta la próxima!

viernes 18 de enero de 2008

CORRIA EL AÑO... (III)

GREG BENNETT (I)
Corría el año... 2002 cuando tras más de una semana de entrenamiento en la maravillosa isla de Ishigaki, al sur de Japón, llegó el día de la Copa del mundo.
Sobre las 15h30´del domingo, saltamos desde el pontoon de salida los triatletas con todas las ganas del mundo.
Tras unos 200 primeros metros excelentes, cogí la cabeza de la carrera, y ahí me mantuve durante toda la natación, en una de las mejores nataciones que recuerdo en mi carrera deportiva. Salí sobre el puesto 7 y tras una transición normal, afronté la primera de las 6 vueltas de que constaba el circuito. Para los que no lo conozcáis, la bici de Ishigaki tiene un repecho en forma de puente que se pasa en los 2 sentidos en cada vuelta con un fuerte viento normalmente y una parte bastante técnica por las ciudad llana.
Ese día me encontré con unas piernas muy buenas, y me puse a pedalear a bloque, (en ese momento difícil que es siempre la primera transición, donde muchas veces todo se corta) hasta llegar a la cabeza de carrera y ver la moto que abría la prueba.

Formamos un grupo inicial de unos 15 triatletas donde entre otros íbamos Raña (con el que pasé allí diez días de los cuales tengo grandes recuerdos),Kris Gemmell, Courtney Atkinson, Docherty, Carl Blasco,... Algunos de los favoritos como Robertson, que quedaron algo cortados en la natación, empalmaron con nosotros en la 2ª vuelta, con lo que se hizo un grupo más amplio.
Acabando el segundo callejeo, por una zona en la que se ve una parte del circuito por la que pasan los que van algo detrás, vi desde mi cómoda posición en el pelotón un par de triatletas bastante rezagados: Greg Benett y el austríaco Norbert Dominick. Enseguida pensé "ostia, Benett fuera de carrera".
Así fueron transcurriendo las vueltas con un ritmo no demasiado rápido, pero si alegre. En la última de las 6 vueltas, empecé a colocarme bien para la transición cuando de repente y de forma totalmente inesperada para mi, vi como progresaba a mi lado Greg Bennett, exhausto, que acababa de llegar al pelotón. Detrás de él, como con gesto y cara avergonzado de decir "lo siento no he podido ni relevare, sólo he aguantado como he podido tras él" también llegó el austríaco Domnick al cual ese día se le apareció Dios en forma de oportunidad de hacer tras-moto.
Pensé "la virgen! lo que acaba de hacer este tío! Él solo ha rodado toda la bici sin desfallecer hasta emplamar al final!".


Así tras una transición de esas masivas, nos pusimos a correr. Se formó rápidamente un dúo en cabeza con Robertson y Raña, un segundo grupo con Docherty, Gemmell, Atkinson, Blasco, Watson,... y un tercer grupo en el que iba yo, Kuttor Csaba, Merchán, Daniel Lee, Umpenhour, , Brocard,koromidas,Fontana, Foster,Jhons...
Por delante, fui testigo de una acción de Robertson demoledora: Atacó a Iván en la cuesta (el puente en subida se sube por los 2 lados en la 3 vueltas corriendo), abrió 10 metros, se dejó coger y ante el grito de nuestro director Técnico Andreu Alfonso "vamos Iván hoy hay que poder con Robertson", le arrancó de nuevo y lo reventó. Demoledor.
Ese día Iván entró segundo tras un Robertson ganador con justicia. Yo hice el 13º, tras un sprint largo con Atkinson tremendamente satisfecho de mi carrera.
Pero sin duda lo más increble de la prueba para mi fue el 6º puesto conseguido por Bennett. Tras cómo le había ido la carrera, sin duda una auténtica hazaña.

Qué hace que una auténtica figura como él, sea capaz de pelear a tope, cuando se ve tan lejos de la cabeza en la bici? Qué hace que su mente no piense, "Ok hoy no es mi día. Me paro y a la siguiente" . Qué hace que un tío que gana carreras de máximo nivel con mucha frecuencia no tire la toalla ante una situación tan desfavorable?. Qué hace que siga y siga luchando a tope ?.
Yo personalmente al acabar fui a felicitarle porque lo que había hecho en la carrera en general y en la bici en particular había sido, para mi, una hazaña. Charlando me comentó que habia tenido muchos problemas nadando en la primera boya y que había salido prácticamente el último de la natación.
Me parece realmente increíble, que un triatleta de su palmarés, de su nivel sea capaz de pelear todas y cada una de las situaciones de las carreras por desfavorables que le sean. Eso le hace tremendamente fuerte y competitivo, amén de su tremenda calidad.
Aquello fue para mi una tremenda lección de lo que es competir, de tener mentalidad fuerte de verdad. De allí extraje la gran lección de que siempre, estés donde estés en la carrera, tienes la obligación de luchar y pelear y dar lo máximo. Especialmente por 2 razones:
1)porque si solo lo haces cuando la carrera va exactamente como tu quieres o has previsto, eres tremendamente vulnerable.
2)Porque nunca sabes si la carrera va a cambiar en cualquier momento y se te va a poner favorable.
La historia de las carreras está llena de abandonos porque voy mal, porque no me siento bien, porque me han golpeado nadando, porque tengo flato, porque iba muy atrás,... Lo dicho, aquello fue una lección que jamás olvidaré, y de hecho desde entonces, salvo enfermedad, caída o demás jamás he abandonado por mal que vaya. Y eso me ha hecho más fuerte y mejor. En todos los sentidos. Sin duda.
Pensarlo, ¿creéis que Bennett aquel día pensó que realmente llegaría al grupo sobre la bici? seguro que no. Si lo llega a penar, seguro que se baja de la bici y se retira. Simplemente hizo lo que muchos triatletas anglosajones se plantean en la linea de salida "Race Hard".
Hasta la próxima!

martes 15 de enero de 2008

MEDIA MARATÓN DE SITGES. CON LAS LUCES DE EMERGENCIA.


¿Os habéis encontrado alguna vez en la carretera mientras vais conduciendo, un coche con las luces de emergencia encendidas, que va a una velocidad anormalmente reducida?. Seguro que si. Y habréis pensado, " joder, que lento que va ese ". Pues esa es la situación que mejor describe mi actuación el otro día en la media maratón de Sitges.

Salí delante y ya en el Km.3 quedábamos un trío en cabeza: Jordi Escoriza (a la postre ganador), un compañero de equipo suyo (Domingo Catalán Diadora) y yo. Pese a que el ritmo no era excesivamente rápido, mis piernas no me transmitían nada bueno. Con el reloj del coche que abre carrera delante, iba comprobando con el paso de los Km, que efectivamente el ritmo rondaba 3´15´´/Km, no era excesivo, pero mis piernas no iban nada.

Así en el Km.7 puse los 4 intermitentes, y me eché hacia un lado. Poco a poco, me fueron pasando competidores. Mis pensamientos siempre eran: Venga, ya he cogido aire, me pongo con este. Unos metros, y nada. Y así uno tras otro hasta descender a la 10ª posición.

Finalmente mi crono fue 1h11´50´´. Nada especialmente destacable en cuanto al rendimiento físico. Pero sí, en cuanto al trabajo mental, tanto o más importante que el físico. Supe competir ahí con sensaciones malas, aguantar más o menos el tipo, entregarme y ofrecer un rendimiento que para el mal día que tuve, valoro aceptablemente.

Como comentaba después con mi buen amigo Loren, " estas son las que valen de verdad ".
Para mi estas carreras son de preparación para la temporada de triatlón. Y pese a que intento competir y dar lo máximo que tengo, hay que encuadrarlas en lo que son: entrenamientos.
Y ahí trabajo muchos aspectos: tanto físicos como mentales. Y en este caso, el rendimiento a nivel mental, en cuanto a saber estar ahí en situaciones desfavorables de competición , estubo bien la verdad.

Agradecer desde aquí a la organización por la magnífica prueba, (con más de 2000 atletas) y por todas las facilidades que me ofrecieron en todo momento. De verdad muchas gracias.

Así que satisfecho, pese a todo. Después de la carrera, comida con mi mujer y nuestros amigos Toni y Amaya. Desde aquí un fuerte abrazo a Amaya, que ha pasado la semana pasada un momento complicado, pero que superará seguro. En cuanto a Toni, tras su 1h38´ en la media de Sitges, acabó tan sobrado, que no se dignó a ofrecerme ese surtido de Yoghourts que tan fuerte le está haciendo para el Ironman de Niza.

Hasta la próxima!

jueves 10 de enero de 2008

NOTHING ELSE MATTERS


Fue el Martes. Salí a hacer mi entreno de bici que constaba de 3 horas. Fue un día de esos increíble para hacer bici: Temperatura muy benévola para la época del año (cerca de 20 grados), ausencia de viento,sol, ... Como casi siempre, salí en solitario, y como casi nunca, llevaba música en mi mp3. No suelo hacerlo mucho, pero esta vez si me acompañaba la música en mi pedaleo.

Hice una vuelta que me encanta, en la cual subo tres puertos cortos (de entre 4-5km), sin rampas muy duras, pero que en total completa buen entreno,la verdad.

Subiendo ya el último de los puertos, en una de esas carreteras solitarias, tuve esa indescriptible sensación que te da la bici: entré en ese estado de felicidad total que me da el esforzarme, el sacrificarme por algo que me gusta, por algo que llevo y siempre llevaré dentro.Entré en ese estado en el que me encuentro tan a gusto, cuando voy ahí forzando, pero con margen. Cuando veo que voy bien. Te sientes fuerte. Pero también sientes que te esfuerzas, y que cuesta.

Ahí instalado en la cultura del esfuerzo y la austeridad, que en su día descubrí, interioricé, hice mía, que me acompaña allá donde voy y que aplico a todas las facetas de mi vida. Y en la que tan a gusto me encuentro.
En ese momento comenzó a sonar en mis oídos a través del mp3 "Nothing else matters". Canción preciosa donde las haya de Metallica, coincidió por una de esas casualidades que yo no creo que sean del todo casuales, con ese momento para mi impagable. Fue una situación grande, y como dice textualmente el título de la canción "Nada más importa".

Eso era lo que sentía allí en aquella subida solitaria, y con ese cóctel de sentimientos y circunstancias sobre mi. Que en ese momento Nada más importaba.

Allí no había ni coches, ni rivales, ni tiempos, ni nada que ganar, nada por lo que competir. Nada. Sólo era la bici, yo y mis sentimientos.

Hace mucho que lo pienso, y cosas como estas, me hacen creer aún más que estoy en lo cierto: Lo que te da la bici difícilmente te lo va a dar nada. Sobre la bici creo que he pasado en este deporte por los sentimientos más extremos: desde odiarla a días, a querer pedalear y pedalear más y más Km. Desde sentirte tremendamente vulnerable, a sentir una sensación de dominio absoluto. Te sientes capaz de llegar a donde sea, de subir a donde sea. Tienes de todo: caídas, dolores, quemaduras,Viento, lluvia,... de todo. Pero por más dificultades que encuentres, al final, o otro día, acabas yendo mejor. Y todo pasa, y entonces te sientes muy bien. Seguramente por la satisfacción que da el superar la dureza anterior.
En fin , me apetecía compartir con vosotros, un poco de filosofía interior, que a veces me quedo para mi solo, pero que también creo es bueno, que sea público de vez en cuando. Sólo una cosa más. Despedirme hasta la próxima con una cita de Bernald Hinault, que me parece extraordinaria:

" Se debería poder tocar el piano cuando uno va en bici. Incluso subiendo un puerto"

Hasta la próxima!

jueves 3 de enero de 2008

CORRIA EL AÑO... (II)

CONCENTRACIÓN INFERNAL

Corría el año... 2001 cuando un grupo de entusiastas triatletas aterrizamos allá por el mes de febrero en la encantadora isla de Lanzarote. Nos disponíamos a realizar una cocentración de entrenamiento de unos 20 días sin saber lo que aquello nos depararía a todos.



Sin más pretensiones iniciales que acumular entrenamiento para la larga temporada que se avecinaba, se desató allí una de las más "sangrientas" batallas triatléticas de cuantas he vivido.


Sin comerlo ni beberlo, cada salida en bicicleta se convirtió en una auténtica carrera por momentos, cada entreno de natación en una competición en toda regla, cada entreno de carrera en un meeting en la pista o en una carrera por los diferentes caminos que rodeaban El Club La Santa. Por si no fuese poco la intensidad con la que nos empleábamos, todos nosotros añadíamos cuantos más Km mejor, y cuántas más sesiones mejor.


Así con esta dinámica diaria, esa concentración se convirtió en un ir descontando los días del calendario para volver a casa cuanto antes. Entre nosotros, en la cena sobretodo, se acuñó la expresión "Entrar a boxes". Esta no significaba ni más ni menos que algún componente del grupo había reventado, "picado bielas", y se salía de la batalla diaria, si no definitivamente , si por algunas jornadas. Raro era el día que alguien no entraba en los famosos boxes.




Sin ánimo de ser exhaustivo, y sin dar nombres,recuerdo así de pronto los siguientes detalles:


- Alguien salió un día para hacer una hora en bici y acabó con 250km en las piernas. Ese mismo alguien en el km 5 de la salida lo vi aparecer por unos matorrales, puesto que no había sitio para él en el abanico, que formábamos por el terrible viento camino de Famara. Ese día entró a boxes, y estubo allí 3 días.


- Alguien de tan cansado que iba corriendo, se tropezó y cayó al suelo, justo delante mío. Mi sorpresa más que verlo en el suelo, fue lo que tardó en levantarse. Después en la habitación me confesó que estaba tan cansado que no se quería mover de allí tumbado como estaba e el suelo.



- Un hombre salió a correr y tras llevar 30´de carrera volvió... andando.



-Un día quedamos con los triatletas locales en el monumento al campesino. Pasamos a tal velocidad por allí, que ninguno de ellos se pudo llegar a acoplar con nosotros.



- Uno de nosotros, que tenía la enorme virtud de saberse reír de si mismo, entró en el gimnasio por la tarde, paquete de galletas de chocolate en mano, con una cara enorme de mala leche, pidiendo a gritos que no quería entrenar más.


- Camino del mirador de Haria, subiendo formamos un abanico ocupando el total de la carretera, cómo si de una carrera se tratase, pero con el tráfico abierto. Todo el mundo iba pendiente del trafico, pero nadie se salia del abanico.


- Coincidimos con Bjarne Riis, y un hombre camino de Timanfaya, atacó al gran Bjarne. No hizo nada más, pero siempre le recordaremos como el hombre que atacó a Bjarne.



En fin tendría un sin fin de anécdotas, pero antes de despedirme, quisiera hacer referencia a la mentalidad del grupo. Nosotros probablemente hemos sido la primera o de las primeras generaciones de triatletas profesionales de este país.Éramos un grupo muy entusiasta, apasionado por este deporte y con unas ganas de entrenar descomunales. Siempre trabajábamos mucho y nos cuidábamos al máximo. Eso hizo que entre nosotros se crease un ambiente de trabajo enorme, y una profesionalidad muy grande, buscando siempre tener todos los detalles cubiertos.



Ese grupo en el que entre otros estábamos, los hermanos LLanos (Eneko y Héktor), Barbany, LLobet, Merchán, Clemente, Raúl, Raña, Maribel, Piopo, Félix, Javi García, Cabellos, ... y algunos que me dejo, para mi siempre se caracterizó por eso. Y aunque probablemente esa forma de entrenar no es beneficiosa, si lo es la actitud y pasión con la que afrontábamos el día a día de un triatleta, que creedme no es nada fácil.


Ahora ya van llegando nuevas generaciones de triatletas, pese a que algunos que formábamos este grupo aún andamos ahí dando batalla. Ojalá esta nueva generación, que seguro nos supera en cualidades, no pierda jamás ese espíritu que he querido reflejar con este recuerdo a aquella concentración infernal.



Hasta la próxima!!