
GREG BENNETT (II)
Corría el año... 2002, en la copa del mundo de Niza (Francia) y en medio de la agonía que supone siempre los primeros km de la bici de una copa del mundo, en el transcurso de unos minutos se sucedieron ante mis ojos un par de imágenes impactantes.
La situación de la carrera era la siguiente: 15-20 hombres en el grupo delantero, 7 u 8 triatletas desperdigados por el medio, un grupo de 30 a la caza y algunos desperdigados por detrás. Total: la guerra. Yo iba entre esos desperdigados situados entre el primer y segundo grupo, cuando en el repecho duro de 1km que aquel año metieron en cada una de las 7 vueltas, me dio caza el grupo en el que a duras penas me pude meter.
A la cabeza de este iban 3 triatletas con una bici demoledora. Olivier Marceau, Gerg Bennett y Mathew Reed. Ahí es nada. En cuanto me pude meter en ese grupo,supe que con semejante ritmo y determinación era muy difícil que no llegásemos a cazar delante. A rueda de ellos, iba Paul Amey subiendo el repecho a una frecuencia que debía rondar las 100rpm... exagerado.
Tras coronar el repecho venía una bajada sinuosa y peligrosa. Bajando muy rápido de repente en una curva vi a 2 triatletas en el suelo, que habían sufrido una caída de esas que te ponen los pelos de punta. La persecución duró una vuelta y media, y al llegar al grupo delantero, el infierno se atenuó.
Al volver a bajar por esas curvas en la siguiente vuelta vi que la ambulancia atendía a Bennett que había caído y a Frederic Van Lierde se lo llevaban con collarín en la ambulancia. Esta vez si definitivamente Bennett estaba fuera de carrera.
Aquella carrera la ganó Miles Stewart, por delante de Polikarpenko, con Belaubre 7º ya apuntando al crack que hoy en día es. Yo acabé desfondado en el puesto 50 y tantos, en medio de un bajón físico terrible que tuve al final de esa temporada, y que me hizo renunciar al mundial de 2002 de Cancún que ganó Iván Raña. Pero lo que me lleva a este capítulo no es el resultado, sino algo que ocurrió después de la carrera.
Ya en el hotel, me crucé con Bennett cuando íbamos a la cena que ofrecía la organización. Iba de la mano de la que entonces era su novia y ahora es su mujer , Laura Bennett. Nos paramos a charlar y comentamos el tema de la caída y la bajada peligrosa. Y en medio de lo típico que se comenta siempre: qué rápido íbamos, ya los teníamos, ... él mismo me preguntó por la situación de Frederic Van Lierde, lo cual dice bastante en su favor (por suerte no pasó de un susto y salió sin grandes daños de aquella caída.Después he tenido la oportunidad de entablar amistad con él: un tipo que merece mucho la pena) Su conclusión fue a siguiente: "Realmente estoy Feliz. No he podido acabar, pero no me he roto nada. Estoy feliz".

Creo firmemente tras todos estos años en el triatlón que los anglosajones (australianos, ingleses,... americanos, neozelandeses también) tienen una gran ventaja sobre nosotros. y es el cómo se toman todo esto. No es que estén como jugando pero casi. La trascendencia que le dan a las cosas es poca, pero la capacidad para competir al máximo con constancia y regularidad es muy alta. Que un hombre como Bennett salga de esa situación, feliz por no haberse roto nada, es señal de actitud favorable para esto. Es decir "No cojo lo malo (no he acabado, tanto entreno para nada,...). Cojo la parte positiva de esto, me la creo y soy feliz. Y ya vendrá otra."
Los momentos malos que tienen en las carreras no les afectan o les influyen mínimamente para las siguientes carreras. Su confianza se mantiene intacta. Las condiciones externas: lluvia, viento, circuitos peligrosos, agua fría,... no les afectan como a nosotros. Hacen viajes larguísimos, se tiran días y días sin entrenar y no les afecta para competir al máximo. Son capaces de estar tremendamente relajados antes de las carreras, lo que les hace desgastarse mínimamente, y cinco minutos antes de la carrera, enchufarse y dar el 100% sean las condiciones que sean. Bajo mi humilde punto de vista eso les hace mejores.
Bennett este año ha renunciado a la Copa del mundo de Pekín, que era para los australianos una especie de trials para los JJOO, por correr el circuito Lifetime Fitness de EEUU (New York, Chicago, Los Ángeles y Dallas) en el cual ha ganado el premio más grande que jamás se ha dado en toda la historia del triatlón.
No sólo eso, sino que ha declarado que él se centrará en que su mujer tenga todo lo necesario para llegar en las mejores condiciones a los JJOO de Pekín (ella ya está clasificada por USA), si Australia no le selecciona. Y eso lo dice alguien con opciones reales de ganar allí. Me parece fantástico la verdad!
Para mi una de las claves del gran rendimiento que él tiene, y algunos otros triatletas con un perfil parecido, es que hacen lo que les apetece, lo que les llena. Combinan pruebas ITU, sin drafting, Half Ironman,...Compiten durante todo el año. Pasan bastante de prestigios, Federaciones, oficialidades y demás. Si algo les apetece lo hacen.
Y eso no quiere decir que no hagan las cosas con planificación y bien hechas. Otro ejemplo digno de mención, Reinaldo Colucci. Pero eso vendrá en otro capítulo...
Hasta la próxima!





Sin ánimo de ser 