Esa palabra define el estado en el que me dejó ayer el conocimiento de la noticia del internamiento en un centro por la enfermedad que sufre Pilar Hidalgo.
Os recomiendo a todos entrar en su web y leer la noticia. El escrito es demoledor, tremendo.
Cuenta que lleva sufriendo un trastorno alimentario desde los 16 años. Eso significa que en los muchos años que compartí con ella en concentraciones, entrenos, carreras, etc. ya lo sufría. En primer lugar pensé en cómo conseguía rendir como lo hacía, con semejante enfermedad encima.
A continuación me di cuenta de algo que me resulta mucho más trascendente y que ella deja reflejado en su escrito. Es el grado de obcecamiento u obsesión que sufrimos o hemos sufrido los Triatletas a veces. Es más notable en los profesionales o de élite, pero todos hemos conocido a populares que llegan a un grado de obsesión superlativo.
Es significativo el hecho que ella por seguir entrenándose, rindiendo, consiguiendo objetivos deportivos, etc. dejase aparcado el hecho de curarse de una enfermedad de tal entidad. Incluso ella llega a aconsejar a otras personas que conoce del mundo del triatlón que sufren esta enfermedad o transtorno, que por favor, se olviden de todo y se centren en salir de una enfermedad que les puede destruir por dentro.
¿Qué es lo que a veces nos lleva a no saber ver la importancia de problemas tan importantes? ¿Lo que absorbe el triatlón? ¿Todo lo que nos da? ¿Y qué pasa con lo que nos quita?
No lo sé, pero la mente humana, el ser humano en si, es tan complejo que a veces parece ridículo, por no decir estúpido, su comportamiento.
De todo esto llego a algunas reflexiones:
- Que difícilmente, solo con con un internamiento de 2 meses superará una enfermedad que lleva arrastrando media vida. Necesitará probablemente de cambios drásticos en su forma de afrontar la vida, en su planteamiento vital.
- Que para superarlo deberá poner toda la fuerza de voluntad de la que ha hecho gala en su excelente carrera deportiva. Una persona que ha sido olímpica, podium en copas del mundo, con semejante enfermedad encima, si algo tiene es fuerza de voluntad.
- Que necesitará de todo el apoyo del mundo, y de que nadie vuelva a girar la cara hacia otras cosas cuando lo que necesita es ayuda.
- Que hay personas que han mirado hacia otro lado cuando sabían que necesitaba ayuda, y que también tienen su responsabilidad en esto. Es una lección que no debemos olvidar.
- Que como seres humanos en general, y triatletas en particular, consigamos ver las cosas con más amplitud de miras. Que sepamos diferenciar entre lo prescindible, lo importante y lo vital. Y en este último apartado creo que hay muy pocas cosas. Pero una de ellas es la salud y la propia vida humana.
Ánimo Pilar.
Hasta la próxima!
